Voy a ser brutalmente sincero: producir contenidos de calidad es jo****mente duro.

Ponerse delante de la página en blanco con la rayita del Word que parpadea da escalofríos. Y no solo a mí. Creedme, he hablado de esto con mucha gente que se dedica a esto de juntar palabras y aún no he encontrado a una persona que me diga que escribir un buen post para el blog, un white paper, una guía… sea algo fácil y placentero.

No lo es. Escribir algo que realmente valga la pena es duro.

He subrayado “algo que realmente valga la pena” porque esta es la clave. Producir contenidos mediocres no es realmente difícil. Internet está lleno de ellos.

Es fácil coger un artículo de otro blog y copiarlo cambiando algún detallito. Es fácil coger un post de una página en inglés y traducirlo a tu manera. Es fácil escribir unos cuantos párrafos de texto que realmente no aportan nada nuevo.

Eso es fácil.

Lo difícil es crear contenidos basados en tu propia experiencia, en tu propia investigación, en tu propia reflexión sobre un tema. Es decir, contenidos que aporten algo nuevo: un enfoque, un dato, una estadística… Algo que el lector no sepa ya. Algo que realmente valga la pena.

Eso es difícil.

Y lo difícil requiere esfuerzo y el esfuerzo tiene que tener una recompensa. Si no, nos frustramos y dejamos de esforzarnos. Es la naturaleza humana.

¿A dónde quiero llegar con esto?

Pues a otra clave de los contenidos: tienes que hacer que los contenidos lleguen a la gente.

Así que ya tenemos dos claves:

  • Crear contenidos que valgan la pena.
  • Hacer llegar los contenidos a la gente.

Si os fijáis, no uso jerga marketiniana. Estas son las claves en lenguaje llano.

Vamos con la segunda clave.

Si producir contenidos es j****mente difícil, hacerlos llegar a la gente no lo es tanto. Buenas noticias. Ojo, no es tan duro, pero no he dicho que sea fácil.

No es tan duro porque es más una cuestión de método y disciplina que de práctica y talento.

Usa todos los canales a tu disposición para promocionar el contenido que tanto esfuerzo te ha costado.

Tan sencillo como eso.

O no tan sencillo. No se trata sólo de compartir el enlace, que también, sino de crear experiencias adaptadas al lenguaje de cada plataforma.

Un ejemplo. Facebook odia los enlaces. Su algoritmo les atribuye un valor muy bajo porque si haces clic, te vas de Facebook. Y Facebook no quiere que te vayas nunca.

Así que, lo siento, pero ese post que tanto te ha costado escribir, en el que cuentas toda tu verdad, en el que desnudas tu alma… va a caer en el olvido en Facebook.

Pero no te pongas a llorar todavía. Puede que tu esfuerzo no haya sido en vano.

¿Por qué no destilas la idea principal de tu post y la conviertes en un vídeo?

El vídeo funciona en Facebook. El algoritmo lo ama. Y la gente lo consume como un snack y si les gusta, asegúrate de que les guías hasta tu blog. En donde encontrarán el solomillo.

Lo sé. Crear vídeo es un trabajo extra y no todo el mundo tiene los conocimientos ni los medios para producir vídeos. Pero nadie dijo que esto fuese fácil.

Recuerda que lo más difícil, crear contenidos que realmente valgan la pena, ya lo has hecho.

Algunas adaptaciones no llevan tanto tiempo. Twitter, por ejemplo, es más acogedor con los enlaces. Pero, por favor, usa las Twitter Cards para que luzca bien. Cúrratelo un poquito con la imagen. Trabájate bien el titular. Si estás en Twitter, sigue la etiqueta. Piensa en algo ingenioso que haga pensar a la gente que retuitearte es muy cool.

Y podría seguir así un buen rato.

LinkedIn ama la jerga profesional y es la plataforma perfecta para sacar a pasear al pedante que hay en ti.

Pinterest es ese sitio donde tus esfuerzos por dominar el arte de la infografía van a verse por fin recompensados.

Pero no solo de redes sociales vive el hombre.

Esta tu newsletter. Están tus compilaciones de artículos en forma de eBooks. Están tus vídeos basados en ese post magnífico.

En resumen. Si te has currado un gran post, en el que expresas una gran idea y en el que aportas de verdad algo. Sácale todo el jugo y asegúrate de que lo pones enfrente de la mayor cantidad de público posible. Eso le dará sentido a tu esfuerzo y te evitará mucha frustración.

Recapitulando las ideas principales:

  • Crea contenidos que valgan la pena.
  • Haz llegar los contenidos a la gente.
    • Adapta tus contenidos a cada plataforma.

Espero que este post haya aportado algo. Si te ha gustado por favor compártelo y considera suscribirte al newsletter de Munxe.

Happy Marketing

 

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